El diagrama de Ishikawa, también llamado causa–efecto o espina de pescado, permite ordenar las causas probables de un problema para identificar factores raíz. Su utilidad está en que evita explicar un accidente o impacto con una sola causa y obliga a revisar procesos, personal, equipo, materiales, medio ambiente y medidas de gestión.
En seguridad e higiene ambiental funciona como herramienta de diagnóstico preventivo: primero define el efecto central, después agrupa causas y subcausas, y finalmente convierte el análisis en acciones correctivas, responsables, indicadores y seguimiento.
Las barrancas del poniente del Valle de México funcionan como corredores ecológicos, cauces de escurrimiento y zonas importantes para infiltración y regulación hídrica. Sin embargo, el crecimiento urbano, los asentamientos irregulares, los residuos sólidos y las descargas residuales han deteriorado su función ambiental.
El problema se organiza en siete causas específicas: residuos sólidos urbanos, descargas residuales, residuos de manejo especial, crecimiento urbano, gestión institucional, condiciones físicas y cultura ambiental. En el Ishikawa, cada una se acomoda dentro de las seis categorías: procesos, personal, equipo, materiales, medio ambiente y medidas de gestión.
Análisis causa–efecto aplicado a la contaminación por residuos sólidos, descargas residuales, sedimentos contaminados y pérdida de control ambiental en barrancas urbanas del poniente.